¿Cuándo puede ayudar la terapia familiar?
A veces la familia intenta solucionarlo con conversaciones… pero se repiten las mismas discusiones o se instala el silencio. En estos casos, un acompañamiento externo puede ordenar, traducir lo que cada uno necesita y facilitar acuerdos.
La terapia de familia puede ser útil si hay:
- Conflictos frecuentes entre padres, hijos o hermanos.
- Problemas de comunicación (gritos, reproches, evasión, “nadie me entiende”).
- Dificultades en la conducta de un hijo/a (rabietas intensas, aislamiento, desobediencia, límites).
- Problemas escolares o falta de motivación que generan tensión en casa.
- Adicción o abuso de sustancias en algún miembro de la familia.
- Desacuerdos por dinero, responsabilidades o roles.
- Enfermedad, diagnóstico, cambios importantes o fallecimiento de un familiar.
- Separación / divorcio y necesidad de organizar la nueva etapa.
- Convivencia difícil (familias reconstituidas, cambios de hogar, cuidado de mayores).
Si esto está ocurriendo, pedir ayuda puede reforzar a la familia y aliviar el momento que estáis atravesando.
Objetivos de la terapia familiar
Cada familia es única. Por eso el proceso se adapta a vuestra situación y a la etapa del ciclo vital en la que estéis.
1) Comprender qué está pasando y definir un punto de partida
- Identificar el origen y los factores que mantienen el conflicto.
- Conocer cómo lo vive cada miembro (sin buscar culpables).
- Acordar objetivos realistas: qué queréis cambiar y para qué.
2) Mejorar la comunicación y desbloquear patrones repetidos
- Aprender a hablar sin atacar y escuchar sin defenderse.
- Reducir escaladas de tensión (gritos, reproches, silencios).
- Negociar normas y límites más claros, especialmente con hijos/as.
3) Potenciar recursos y acompañar transiciones familiares
- Reforzar la unidad familiar en momentos difíciles.
- Ayudar a cada miembro a encontrar su lugar y su voz.
- Acompañar etapas: adolescencia, emancipación, llegada de un bebé, cuidados, duelo…
¿Cómo es el proceso en terapia familiar?
Primera sesión: entender la situación con calma
En la primera sesión escuchamos qué está ocurriendo y qué os ha traído a consulta. A veces acudís todos; otras, empezamos con parte de la familia (según el caso). El objetivo es crear un espacio seguro donde se pueda hablar sin ataques ni juicios.
Plan de trabajo: acuerdos y herramientas
Tras esa evaluación inicial, planteamos un plan: qué temas trabajar primero, cómo mejorar la convivencia y qué cambios prácticos probar entre sesiones.
Seguimiento: consolidar cambios en casa
Los avances suelen llegar cuando la familia empieza a experimentar formas nuevas de relacionarse. En sesión practicamos y ajustamos, y fuera se ponen a prueba acuerdos y herramientas.
Psicología familiar en Psiconervión
En Psiconervión trabajamos para fortalecer los lazos familiares y acompañaros a afrontar los desafíos que surgen a lo largo de la vida. Con un enfoque cercano y profesional, os ayudamos a:
- mejorar la comunicación,
- reducir conflictos repetidos,
- comprender lo que hay debajo del malestar,
- y construir una convivencia más respetuosa y segura.
Juntos podemos crear un espacio más armonioso, donde cada miembro se sienta escuchado, comprendido y valorado.




















