Terapia de pareja: recuperar la conexión, mejorar la comunicación y volver a estar en equipo
¿Últimamente sentís que habláis, pero no os entendéis? ¿Las discusiones se repiten y acabáis agotados? La terapia de pareja es un espacio profesional y seguro para ordenar lo que está pasando, comprender los patrones que os están dañando y aprender herramientas concretas para volver a funcionar como equipo.
En Psiconervión acompañamos a parejas que atraviesan momentos distintos: desde crisis puntuales hasta distanciamiento emocional, problemas de comunicación, celos, confianza, sexualidad o decisiones importantes (convivencia, hijos, separación). No se trata de “buscar culpables”, sino de entender la dinámica y construir cambios reales.
¿Qué es la terapia de pareja y para qué sirve?
La terapia de pareja es un proceso psicológico orientado a mejorar la relación, ayudándoos a:
- Comunicaros sin atacar ni defenderos
- Reducir discusiones repetitivas y aprender a repararlas
- Reconstruir confianza tras mentiras, celos o infidelidad
- Gestionar diferencias (familia, dinero, crianza, proyectos)
- Recuperar intimidad emocional y/o sexual
- Tomar decisiones con claridad y respeto (seguir, cambiar, cerrar)
A veces la relación no está “rota”: está desbordada, con heridas sin hablar y necesidades sin traducir. La terapia pone palabras, orden y herramientas.
Señales de que puede ayudaros
Muchas parejas esperan “a que se pase” y, sin darse cuenta, la distancia crece. Puede ser un buen momento para pedir ayuda si os pasa algo de esto:
- Discutís por lo mismo una y otra vez
- Hay silencio, frialdad o sensación de estar “en paralelo”
- Uno persigue y el otro se distancia (y el ciclo se repite)
- Hay desconfianza, celos o una herida que no cicatriza
- La convivencia pesa más que suma
- La sexualidad ha cambiado y os preocupa
- Queréis mejorar antes de que el desgaste sea mayor
Pedir ayuda no es un fracaso: es una forma adulta de cuidar el vínculo.
¿Cómo trabajamos en Psiconervión?
En las sesiones de terapia de pareja trabajamos con objetivos claros y con un enfoque práctico:
- Primera fase: entender el mapa
Exploramos qué está ocurriendo, cómo se ha construido el problema y qué necesita cada uno. - Segunda fase: cambiar la dinámica
Aprendéis herramientas de comunicación, gestión emocional, acuerdos y reparación del conflicto. - Tercera fase: consolidar y prevenir recaídas
Reforzamos lo que funciona y diseñamos pautas para sostener los cambios en el día a día.
El ritmo depende de cada pareja: algunas vienen por una crisis concreta; otras por un proceso más profundo. En ambos casos, la clave es avanzar con estructura y respeto.




















