Acompañamiento psicológico ante el acoso escolar en niños y adolescentes

Si sospechas que tu hijo o hija lo está pasando mal en el colegio, es normal que sientas preocupación, dudas e incluso impotencia. A veces el cambio es sutil: se apagan, se aíslan, se vuelven más irritables o empiezan a inventar excusas para no ir a clase.

El acoso escolar (bullying) no es “una fase” que haya que aguantar en silencio. Con apoyo adecuado, se puede recuperar seguridad, bienestar y herramientas para afrontar lo que ha ocurrido. En Psiconervión te acompañamos con atención presencial y online, cuidando tanto al menor como a la familia en el proceso.

Pide cita o más información

Déjanos tus datos y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible.

Privacidad

Cómo se entiende el acoso escolar y por qué puede afectar tanto

El acoso escolar es una situación de maltrato entre iguales que se repite en el tiempo y genera un desequilibrio de poder: uno o varios compañeros intimidan, humillan, amenazan o agreden, mientras la víctima siente que no puede defenderse o que no tiene salida. Puede ocurrir dentro del aula, en el patio, en rutas escolares o fuera del centro, y también a través de redes y mensajería (ciberacoso).

No todas las experiencias tienen la misma intensidad ni el mismo impacto, y cada niño lo vive de forma distinta. Aun así, cuando el malestar se mantiene, puede afectar a la autoestima, al sentido de seguridad, al rendimiento y a la forma de relacionarse. Por eso, más que “endurecerse”, lo que suele ayudar es comprender lo que está pasando, recuperar apoyo y aprender estrategias de protección emocional y social.

Señales que podrías notar si tu hijo está sufriendo bullying

A menudo no lo cuentan por vergüenza, miedo a empeorar la situación o por no preocupar. Por eso es útil fijarse en cambios respecto a cómo era antes. Algunas señales frecuentes son:

  • Resistencia a ir al colegio: excusas, quejas somáticas (dolor de barriga/cabeza), llanto antes de salir.
  • Cambios de ánimo: tristeza, irritabilidad, enfados “sin motivo”, nerviosismo constante.
  • Aislamiento: evita quedar con compañeros, deja actividades que antes disfrutaba, se encierra más.
  • Bajada de rendimiento o dificultades para concentrarse que aparecen de forma relativamente brusca.
  • Alteraciones del sueño: pesadillas, insomnio, miedo a dormir solo/a.
  • Señales físicas o materiales: golpes/arañazos inexplicables, ropa u objetos perdidos, rotos, peticiones de dinero.
  • Hipervigilancia: miedo a mirar el móvil, sobresaltos, estar “en alerta”.
  • Frases que preocupan: “no valgo”, “nadie me quiere”, “ojalá no tuviera que ir”, o comentarios sobre hacerse daño.

Que aparezca una señal no confirma nada por sí sola, pero si se acumulan varias o se mantienen, conviene mirar de cerca qué está pasando.

 Cuándo conviene pedir ayuda profesional

Es esperable que un niño tenga días malos o conflictos puntuales con compañeros. La diferencia está en la persistencia, la intensidad y el impacto en su vida: cuando el miedo, la vergüenza o la tristeza empiezan a condicionar el día a día, pedir ayuda puede marcar una gran diferencia.

Puede ser buen momento para consultar si observas que:

  • El malestar dura más de dos semanas o va a más.
  • Hay rechazo intenso a ir al colegio o absentismo.
  • Cambian mucho el sueño, el apetito o la energía.
  • Se aísla, pierde interés por lo que antes le gustaba o “se apaga”.
  • Aparecen ataques de ansiedad, llanto frecuente o irritabilidad marcada.
  • Expresa ideas de hacerse daño, desesperanza o frases de no querer estar.
  • La familia se siente desbordada y no sabe cómo actuar sin empeorar la situación.

Pedir ayuda no es “exagerar”: es cuidar y proteger. Y también es una forma de decirle “te creo y no tienes que poder con esto solo/a”.

Cómo trabajamos el acoso escolar en Psiconervión

En Psiconervión abordamos el acoso escolar desde un enfoque basado en la evidencia y adaptado a la edad, la personalidad y el momento del menor. Creamos un espacio seguro para que pueda poner palabras a lo vivido, recuperar confianza, fortalecer autoestima y entrenar recursos emocionales y sociales.

Además, acompañamos a madres y padres para saber cómo apoyar sin presionar, y coordinamos pautas cuando es necesario (por ejemplo, con el centro educativo), siempre respetando la confidencialidad y el ritmo del niño. Ofrecemos atención presencial en centro y también terapia online, según lo que mejor encaje con vuestra situación.

Paola Bueno Arévalo

Psicóloga nº CL06481

Yaiza Lasala Clemente

Psicóloga nº BI06186

Raquel Peñaranda Delgado

Psicóloga nº BI04547

María Castilla González

Psicóloga nº BI05806

Laura Silva Aranguena

Psicóloga nº BI05955

Daniel Sánchez De Abajo

Psicóloga nº BI05292

Cristina Roda Rivera

Psicóloga nº BI06131

Aida Cuadrado Soutullo

Psicóloga nº BI05076

Marina Villar del Saz Bedmar

Psicóloga nº BI05823

Marina Torres Navascués

Psicóloga nº BI05805

María Carcedo Herrero

Psicóloga nº BI06016

Eleonora Mercadante

Psicóloga nº BI05368

Belen Refoyo, Psiquiatra en Salamanca

Dra. Belén Refoyo Matellán

Psicóloga nº 372204162

Ana Moya Merchán

Psicóloga nº CL04961

Ana Rivera Ramos

Psicóloga nº BI05217

Nerea Campos Echalecu

Psicóloga nº GZ03396

Centros Psiconervión

Encuentra tu centro de psicología

Encuentra tu centro Psiconervión más cercano

Vitoria-Gasteiz

Vicente Aleixandre Kalea, 38, 01003 Vitoria-Gasteiz, Araba

Más información

Preguntas frecuentes

Un conflicto puntual suele ser recíproco y se resuelve. En el acoso hay repetición, miedo y desequilibrio de poder: tu hijo se siente indefenso, evita situaciones y el malestar se mantiene o crece.

Es habitual. Ayuda hablar en momentos tranquilos, con preguntas abiertas (“¿cómo te estás sintiendo últimamente?”) y sin interrogar. Transmite calma, valida lo que sienta y ofrece apoyo: “Estoy contigo y vamos a buscar soluciones”.

Sí, puede ser útil compartir sospechas de forma prudente y pedir que activen su protocolo y observación. Lo importante es describir cambios y hechos concretos (conductas, fechas, señales), sin acusaciones impulsivas.

Muchas familias encuentran alivio porque el menor aprende a manejar el miedo, la vergüenza y la ansiedad, y recupera herramientas para protegerse y relacionarse con más seguridad. El objetivo es mejorar su bienestar y su sensación de control, paso a paso.

Contacta con nosotros y da el primer paso

Queremos que encuentres a quien mejor pueda acompañarte en tu momento vital. Explora, conócenos y si lo necesitas, estamos aquí para ti.

Centros Psiconervión

Infórmate o pide cita

Privacidad
Llamar ahoraPedir cita

Solicitar cita

¿Cuándo te viene mejor?
¿Aún no quieres reservar una cita?
¿Qué días te vienen mejor?
¿En qué horario?